jueves, 6 de noviembre de 2014

CABALLERO DE GRACIA/GRAN VIA 1


Caballero de Gracia es la primera de las bocacalles de la Gran Vía. Hace esquina con Gran Vía 1, el Edificio Grassy, y termina en la calle Montera, Red de San Luis. Debe su nombre a Jacobo de Grattis, más conocido como el Caballero de Gracia.


El Caballero de Gracia fue un noble español nacido en 1517 en Módena (Italia) y muerto en Madrid en 1619. También se le conoce como Jacobo de Grattis.

Nacido en una familia noble y de considerable riqueza, este caballero modenés atesora en su biografía innumerables datos que se acercan más a la leyenda que a la historia verdadera desde, incluso, su mismo nacimiento, en donde, según cuenta la tradición, su madre le dio a luz después de haber estado sumida en un ataque de catalepsia y enterrada, al dársele por muerta, aunque logró escapar viva de su tumba. Parece que, al conocer el episodio de este accidentado parto, el propio Trenci firmó en adelante como Caballero de Gracia, y de ahí el nombre por el que es más conocido, sobre todo entre los madrileños.

Alejado de su ciudad natal por, supuestamente, la mala voluntad de sus parientes y tutores, marchó a Bolonia, donde encontró colocación al lado del cardenal Juan Bautista Castagna, entonces arzobispo de esta ciudad y que fue más tarde nuncio en Madrid en la corte de Felipe II y, por último, papa con el nombre de Urbano VII. Trenci acompañó, en su séquito, al por entonces nuncio al Concilio de Trento y a la nueva capital de España, adonde volvería poco después y de donde nunca más salió hasta su muerte, para ocupar el cargo de protonotario pontificio.

No obstante, pronto abandonaría las labores cortesanas y, tras empaparse de las ideas de san Felipe Neri, alcanzó la madurez mística y se retiró del mundanal ruido. Compró una casa en la entonces calle de La Florida (y que más tarde tomaría su nombre), en un barrio situado extramuros, cerca de la Red de San Luis, poblado de huertas humildes, donde gastó todo su patrimonio en construir un templo dedicado al culto de san José. En él estableció la que fue conocida como Esclavitud del Santísimo Sacramento, congregación aprobada y favorecida con indulgencias por Paulo V y Urbano VIII, y que estuvo integrada por 1.700 esclavos, entre los que destacaron no sólo reyes, infantes y algunos grandes de España, sino que acogió a tan ilustres miembros como Lope de Vega. A pesar de fundar, pues, esta congregación, no fue nombrado sacerdote hasta 1592, cuando contaba con 75 años de edad. Fundó, además, el Carmen Calzado, institución que más tarde sería el Colegio de Loreto y donde se instalaron las religiosas recoletas de la Concepción Francisca; el Hospital para italianos y el Asilo de Convalecientes.

Murió en 1619, a los 102 años de edad. Sus restos descansan, desde 1836, en el oratorio del Caballero de Gracia, situado en la calle que lleva su nombre en el corazón de Madrid. El templo fue reedificado en el siglo XVIII por Juan de Villanueva, e inaugurado en 1795. Está declarado monumento nacional y en el se encuentran, además de la tumba del caballero, el cuadro Las lágrimas de san Pedro de Francisco Collante y el Cristo de la Agonía, obra de Juan Sánchez Barba.

A pesar de su piadosa vida, Jacobo de Trenci ha sido tachado tradicionalmente de un nuevo "burlador de Sevilla", atribuyéndole galantes aventuras y pendencias resueltas con la espada; su conversión, según la leyenda, fue repentina y fulminante. Para corroborarlo, grandes plumas de la lírica española han dado testimonio de su virtud y compromiso religioso, como Tirso de Molina, Gil González Dávila, José Quintana y Ramón de Mesonero Romanos, entre otros.





Esquina con Montera antes y ahora

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